Hoy se recuerdan 16 años de la liberación de la empresaria María Edith Bordón de Debernardi, quien estuvo 64 días en cautiverio. Se convirtió en la primera persona secuestrada por el grupo político que antecedió a la formación del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Sandra Quiñónez ya se desempeñaba como fiscala antisecuestros cuando se produjo el secuestro de Debernardi, que duró 64 días. La mujer fue llevada el 16 de noviembre de 2001, aproximadamente a las 9:15 horas, cuando se disponía a subir a su camioneta Jeep Grand Cherokee, con chapa ABA 890, luego de realizar una caminata en el parque Ñu Guasu de Luque.
“Ese caso escribió la historia de lo que había sido un secuestro en Paraguay, nosotros no sabíamos qué era, buscábamos si podía haberse tratado del robo de su vehículo, donde se puede encontrar y así, con miles de hipótesis hasta que 17 días después le llega una carta al ingeniero Antonio Debernardi (marido de María Edith), en el que decía que ‘nosotros le tenemos a su esposa, que prepare US$ 12 millones y que las exigencias las vamos a dar a conocer en el transcurso de la negociación que se inicia desde este momento’”. En este orden, la agente recordó que mucha gente se mostró incrédula a que hechos como secuestros se puedan producir en nuestro país.
María Edith fue liberada aproximadamente a las 2:30 horas del 19 de febrero del 2002, en inmediaciones de la avenida Santa Teresa, de Asunción. Sobre el punto, Quiñónez relató: “Ella recuerda que uno de los secuestradores se le acerca y le dice ‘hasta aquí te acompaño, tus familiares ya tienen la ubicación y van a venir junto a vos’”. “Le vendaron, le fueron dirigiendo, le hicieron sentar en un lugar y de ahí se retiró la persona que la trajo”, continuó.
La fiscal indicó que la víctima reconoció posteriormente a algunos de sus captores, como por ejemplo “el guardia bueno”, quien era Alcides Oviedo Brítez, “el guardia malo”, que era Anuncio Martí. “Además se acuerda de la persona que bajó al sótano, que era Juan Arrom, quien se identificó como ‘jefe del grupo’ y se encargaba de negociar con la familia”, dijo.
En este orden, manifestó que cuando se realizó el primer pago, se logró captar, mediante imágenes de cámara de seguridad, el momento en que la camioneta fue a recoger el dinero. “Ahí se vio la chapa del vehículo, se pidió un informe sobre eso a la municipalidad, desde donde enviaron que los datos pertenecen a Gilberto Chamil Setrini. A partir de eso, investigamos quién era y descubrimos que hacía unos meses había salido de prisión por el intento de asalto al Banco Nacional de Fomento de Choré”. Sobre el caso de la citada banca estatal ubicada en el Departamento de San Pedro, indicó que también estuvieron implicados Gilberto Lezcano, quien está condenado a 35 años por el secuestro y muerte de Cecilia Cubas; Alcides Osmar Oviedo Brítez (condenado a 18 años de cárcel) y también Lucio Silva, “que está prófugo y ahora pertenece al grupo armado”.
De hecho, aseveró que los mismos que continúan prófugos desde esos años hoy forman parte de las filas del EPP.
La agente afirma que para los secuestradores como los que pertenecieron a este grupo como a los del EPP, sus víctimas “son una mercadería”. “Para nosotros ella (María Edith) es una esposa, una madre, un ser humano; para ellos, no es nada”, aseveró.
Indicó que el ingeniero Debernardi trajo un grupo inglés para negociar con los secuestradores. Finalmente, la familia pagó US$ 1.000.000 por la liberación de la víctima. “Primero comenzaron pidiendo 12 millones de dólares, después bajaron a 7, luego a 5, hasta que quedó en un millón de dólares”, rememoró.
Quiñónez afirmó que, de acuerdo a los datos que había dado María Edith con respecto a la organización del grupo armado, el ingeniero Debernardi avizoraba ya en ese momento que se “la industria del secuestro se instalaría en Paraguay”. En este sentido, manifestó que luego del secuestro y muerte de Cecilia Cubas se sostuvo aún más la teoría de que el grupo recibía apoyo internacional, concretamente de la agrupación autodenominada Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) de Chile, agrupación que hoy día se encuentra extinta.
El antiguo centro penitenciario será destinado temporalmente a albergar animales rescatados, comenzando por aquellos afectados por las inundaciones en Asunción. La iniciativa fue acordada entre la Dirección Nacional de Defensa Animal y el Ministerio de Justicia.
El expenal del Buen Pastor tendrá una nueva función como refugio para animales y podrá recibir inicialmente hasta 500 mascotas. El director de la Dirección Nacional de Defensa Animal, Héctor Rubín, anunció que los primeros en ocupar el predio serán los perros y otros animales rescatados de las zonas afectadas por las inundaciones en Asunción, en medio de las crecidas que también golpean a departamentos como Alto Paraná y Misiones. En los últimos días, imágenes de perros atrapados en el agua y rescatados en canoas se viralizaron en redes sociales.
Rubín señaló que los animales recibirán atención sanitaria y cuidados para evitar la reproducción descontrolada. Además, explicó que aquellos que no puedan regresar con sus familias serán puestos en adopción para encontrar nuevos hogares. El funcionario también cuestionó el abandono de mascotas durante las inundaciones y remarcó la importancia de garantizarles un destino seguro una vez superada la emergencia.
La iniciativa fue presentada mediante la firma de un convenio con el Ministerio de Justicia, que permitirá utilizar temporalmente las instalaciones para este servicio comunitario. La senadora Lizarella Valiente también participó del acto. Con esta medida, el antiguo establecimiento penitenciario busca convertirse en un espacio de protección animal y respuesta ante las emergencias que afectan a las mascotas.
En entrevista radial realizada este lunes, Sergio Andrés Duarte, alumno de 4.° año y vocero de la Carrera de Filosofía de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción (FFUNA), dio a conocer los detalles de la “Semana de la Filosofía 2026”, que se llevará a cabo del martes 15 al viernes 18 de septiembre en el Salón de Posgrado de la institución.
Duarte destacó que el encuentro, de entrada libre y gratuita, ofrecerá un total de ocho ponencias a lo largo de cuatro jornadas, siempre a partir de las 18:00 horas. La iniciativa busca reunir a estudiantes, egresados y referentes académicos para abordar problemáticas del mundo contemporáneo, tales como la inteligencia artificial y el posthumanismo, la crisis de la democracia, la política desde una mirada feminista, el futuro del trabajo y el rol transformador de la universidad.
El ciclo de conferencias abarcará un amplio menú temático:
Martes 15: Arrancará a las 18:00 h con la exposición de Claudia Rolón sobre la extensión universitaria desde la praxis y la comunidad, seguida a las 19:40 h por Juan Carlos Ambrasath, quien abordará la dimensión psicosocial de la salud.
Miércoles 16: Jazmín Estigarribia y Melissa Duré analizarán la política paraguaya desde una perspectiva filosófica y feminista (18:00 h). Más tarde, Mauricio Maluff debatirá la crisis de la democracia y el autoritarismo en el contexto regional y local (19:40 h).
Jueves 17: La jornada iniciará con Federico Vallovera explorando la aspiración humana a la inteligencia a través del mito y la literatura (18:00 h), para dar paso a Fabio Agüero con un análisis sobre la teoría del valor trabajo frente a las redes sociales y la IA (19:40 h).
Viernes 18: El cierre estará a cargo de Ángel Estigarribia, enfocado en la educación superior en la cuarta revolución industrial (18:00 h), y Nicolás Gayol, quien disertará sobre la irrupción de la IA y la geopolítica de Silicon Valley (19:40 h).
Durante la entrevista se resaltó además que, al término de cada jornada, se realizarán sorteos de libros entre los asistentes que se registren previamente mediante el formulario oficial. Asimismo, las actividades acreditarán horas de extensión universitaria para los alumnos de la carrera.
Con un gran marco de público y un fuerte espíritu solidario, la Fundación Florencia llevó a cabo este domingo 6 de septiembre una nueva edición de “Todos a Comer”, su tradicional comilona a beneficio que tuvo lugar en la Sede Social de la Caja de Jubilados Bancarios. El evento reunió a familias y amantes de la buena gastronomía con el objetivo de recaudar fondos para apoyar a niños y niñas con pérdida auditiva y a sus familias.
Durante la jornada, desarrollada entre las 11:30 y las 15:00 horas, los asistentes disfrutaron de una variada propuesta gastronómica a cargo de reconocidos chefs y colaboradores, entre ellos Colaso Bó, Luchef (Luis Villalba), Gustavo Benítez de Taberna Española, Acción Solidaria Gustavo Basili (ASGV) y Federico Cazal. Las adhesiones tuvieron un costo de Gs. 50.000 por plato, e incluyeron opciones tanto para consumir en el lugar como para retirar.
Además del circuito culinario, la actividad ofreció un ambiente festivo y familiar amenizado con música en vivo, espectáculos artísticos y juegos para los más pequeños. Los fondos recaudados en esta edición permitirán a la Fundación Florencia dar continuidad a sus programas de asistencia integral, que abarcan desde estimulación temprana, contención y capacitación a padres y profesionales, hasta el apoyo para el acceso a tecnologías como implantes cocleares y audífonos, fundamentales para el desarrollo de la audición y el habla en la infancia. La organización destacó y agradeció el compromiso de los voluntariados, las empresas aliadas, los artistas y la ciudadanía en general, cuya participación reafirma el compromiso colectivo de generar nuevas oportunidades para la niñez con discapacidad auditiva.